Las 5 mejores estufas de gas

Existen tantos modelos que no es fácil decidir cuáles son las mejores estufas de gas. Se han convertido en la opción más eficiente para el clima frío, superando a los convencionales hornillos y calefactores de leña o eléctricos. Estos aparatos de calefacción ofrecen opciones a precios asequibles y consumos moderados, lo que los hace ideales para cualquier espacio interior.

Buscando la mejor alternativa en estufas, las modernas versiones a gas se han convertido en las grandes contendientes en el mercado. Todo debido a los constantes aumentos de los servicios de energía eléctrica. Destaca su capacidad de operación y potencia de calentamiento, que hacen de ellas la mejor opción para calentar el hogar. Veamos en detalle su funcionamiento, los distintos modelos disponibles en el mercado y las ventajas que traen las mejores estufas a gas.

Las 5 mejores estufas de gas del 2021

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Estufa de gas ¿Qué es y cómo funcionan?

Lo primero es conocer de qué estamos hablando para poder elegir el aparato de calefacción a gas que más convenga. Una estufa a gas es un dispositivo de calentamiento por convección o radiación, utilizado para acondicionar espacios interiores cerrados en regiones donde se alcanzan bajas temperaturas.

Se trata de un contenedor cerrado, normalmente fabricado en metal o cerámica, que se conecta a una fuente de suministro de gas, generalmente butano. El calor se produce como resultado de la combustión del gas, que fluye a través de un quemador en el interior del equipo.

Estufa de gas

Suelen estar conectadas a una bombona accesoria. El flujo de gas y oxígeno que se necesita para alimentar la combustión generadora de calor, se regula por medio de una válvula. Asimismo, el encendido se activa con una llama piloto que suele permanecer encendida, incluso teniendo la estufa en modo off. Otros modelos disponen de un encendedor de chispa que se acciona al abrir el paso del gas hacia el quemador, o un cristal piezoeléctrico. Funciona por tensión mecánica al girar la perilla de encendido de la estufa.

Hoy en día existen modelos de funcionamiento novedoso, que han permitido suprimir el uso de quemadores. Si bien dependen de la circulación del gas, les ha sido adaptado un sistema de calentamiento indirecto. Pueden llamarse estufas de gas catalíticas o radiantes.

Modelos de estufas de gas y sus ventajas

Podría pensarse que la estufa de gas es un aparato de confección más o menos estándar en cuanto a su función, pero esto no es cierto. Son varios los modelos y tipos de estufas de gas que hay disponibles para comprar. Según sea el sistema de operatividad con el que se fabrique, podemos encontrar en el mercado al menos 4 tipos:

Estufa de gas radiante o infrarroja

Este tipo de equipo calefactor es de los modelos a gas de más alto rendimiento. Están compuestos de un quemador infrarrojo de alta potencia junto a un panel que recoge el calor. Es capaz de generar hasta 4.000 W. Hay que destacar que el panel está fabricado comúnmente en cerámica, cuyas propiedades térmicas son muy aprovechadas en este tipo de estufas.

Suelen ser estufas de larga duración y alta eficiencia, por lo que resultan muy útiles en espacios interiores grandes. Sin embargo, su uso es poco recomendado en hogares donde habiten niños y mascotas. El panel de cerámica incandescente desprende un calor tan intenso, que podría causar incidentes de quemaduras bastante graves si no se tienen las precauciones adecuadas. Esto a pesar de no haber llama visible.

Estufas de gas catalíticas

Este tipo de estufa opera con radiación indirecta a través de un panel catalítico instalado en su interior. Calienta los objetos a su alrededor por radiación, y de estos el calor se transmite indirectamente al aire circundante. La gran ventaja de este aparato es su bajo consumo energético, entre 140 y 200 gr de butano por hora de funcionamiento. Lo que convierte a la estufa catalítica en uno de los equipos de calefacción más ahorradores que se puedan encontrar.

Otra importante ventaja que ofrecen es el nivel de seguridad. Dado que no operan con fuego directo, el riesgo de quemaduras es bastante bajo. Por otro lado, este tipo de estufa presenta algunas desventajas.

Dado que su potencia operativa no suele superar los 3.100 W, el proceso de calentamiento suele ser considerablemente lento en comparación con otros modelos. Es por ello, que no se recomienda su uso en habitaciones mayores a 25 m2. Tampoco suelen ser muy efectivos manteniendo la temperatura constante en los recintos.

Estufas de gas de llama azul

Son estufas que funcionan por convección. Elevan la temperatura de las masas de aire frío que se van desplazando por la habitación, hasta calentar todo el aire en su interior. Podemos decir que operan a llama directa. Se observa la ignición del gas a simple vista, produciendo una llama de color azul intenso al quemarse el gas que pasa por el quemador.

De todas las estufas a gas, estas suelen ser las más eficientes y duraderas. Dado que la generación de calor se produce a través de la combustión directa y externa del butano, es posible alcanzar temperaturas más altas en menor tiempo. Además, estos equipos cuentan con dos salidas de calor, una al frente y otra en la parte superior del calefactor. Esto permite una distribución del calor más equilibrada en la habitación, al tiempo que mantiene regulada la temperatura por más tiempo, evitando un enfriamiento desigual del aire.

Dado su nivel de potencia, estas estufas de gas son las más apropiadas para espacios amplios, de hasta 40 m2. Contrariamente, se desaconsejan para estancias de dimensiones inferiores a los 15 m2. También son las más ahorrativas y económicas en relación eficiencia-consumo, puesto que aprovechan mejor el gas.

Mejores estufas de gas

Cómo elegir una estufa de gas

Si estás pensando adquirir una estufa de gas, no debes dejarte llevar por publicidades ni ofertas. La elección debe basarse según las necesidades de la persona, y tener en cuenta algunos factores que te ayudarán a elegir el equipo más adecuado:

Tamaño del espacio: no solo es necesario conocer las dimensiones del lugar donde se va a colocar la estufa. También hay que tener cuenta la rapidez de calentamiento del equipo y sus emisiones. Dependiendo de ambos factores, podrá determinarse que calentador es el más adecuado.

Características de la habitación: se debe evaluar desde los objetos dentro del espacio, así como el clima, incluyendo la entrada de luz solar. Entre otros aspectos hay que tener en cuenta el material de fabricación de las paredes, y si poseen aislamiento. Esto ayudará a determinar qué capacidad debe tener la estufa que queremos comprar.

Tamaño de la estufa: las dimensiones del calentador inciden en los futuros gastos. Una estufa grande en un espacio pequeño puede generar más calor del deseado. Y pagar poco por un aparato de estos puede generar poco calor, por lo que será necesario conocer el tamaño de la habitación para determinar el consumo necesario. Así se sabrá cuál es el tamaño más adecuado de estufa.

Seguridad: algunos modelos suelen emitir calor de manera peligrosa cuando se está muy cerca de ellos. Se recomienda conocer las recomendaciones y precauciones de cada equipo para reducir los riesgos de accidentes.